Ante la situación inusual impuesta por la enfermedad por coronavirus, el objetivo de este estudio es evaluar el riesgo y los efectos de una hemodiálisis menos frecuente en pacientes prevalentes.
La nueva enfermedad por coronavirus (COVID-19), también conocida como COVID-19 (y SARS-CoV-2) según la Organización Mundial de la Salud, es una pandemia de rápida evolución. Se espera que el brote infecte a una gran parte de la población mundial, y una tasa de letalidad del 1-3% representa una carga significativa de mortalidad y para el sistema de salud. Al igual que en otras enfermedades virales, la mortalidad es mayor en pacientes de edad avanzada con alta comorbilidad. Las impresionantes cifras de transmisión en distintas comunidades subrayan la necesidad de reorganizar los esfuerzos para limitar el contagio, especialmente en entornos con aglomeración de personas. Los centros de hemodiálisis representan un entorno específico en el que muchos pacientes reciben tratamiento repetidamente en el mismo espacio al mismo tiempo. Los pacientes en diálisis constituyen una población vulnerable debido a su mayor edad, alta carga de comorbilidades y un sistema inmunológico menos eficiente. Por lo tanto, son más propensos a desarrollar enfermedades infecciosas graves que la población general. Además, en caso de infección, los requerimientos de recursos especializados y personal se ven agravados por las necesidades de aislamiento, control y prevención, lo que somete a los sistemas de salud a una presión adicional. Por ello, todas las medidas para frenar y controlar tasas de incidencia inmanejablemente elevadas deben tomarse muy en serio. El tratamiento habitual requiere tres sesiones de diálisis por semana. Además, algunos pacientes deben recorrer largas distancias hasta el centro de diálisis. Una opción para reducir el mayor riesgo en estos pacientes es disminuir la frecuencia de las sesiones de diálisis. Sin embargo, los posibles beneficios de la reducción del riesgo pueden asociarse a una mayor ganancia de peso interdiálisis y una diálisis inadecuada, dos factores que incrementan el riesgo de mortalidad. Asimismo, el impacto de la reducción de frecuencia sobre la anemia y la nutrición no ha sido estudiado extensamente.
Patients of treatment group would be evaluated quarterly
General Juan Madariaga, Buenos Aires, Argentina