El asma se maneja principalmente en atención primaria, pero el control de la enfermedad sigue siendo subóptimo. Muchos pacientes experimentan síntomas persistentes, exacerbaciones y uso frecuente de agonistas β₂ de acción corta, al tiempo que subestiman la gravedad de su condición. Aproximadamente el 40% de los pacientes tiene asma no controlada según las puntuaciones del Cuestionario de Control del Asma. Esto pone de manifiesto la necesidad de una evaluación estructurada del control del asma, los factores de riesgo, la técnica inhalatoria y la alineación del tratamiento con las guías internacionales. Las revisiones estructuradas del asma y las herramientas de apoyo digital pueden contribuir a optimizar y personalizar el manejo del asma, en particular para los pacientes con mayor riesgo de exacerbaciones. Las nuevas herramientas de predicción de riesgo que utilizan biomarcadores como FeNO y eosinófilos en sangre son prometedoras, pero aún no se usan de forma rutinaria en atención primaria. Este estudio tiene como objetivo evaluar el control del asma, identificar a los pacientes con mayor riesgo de exacerbaciones y explorar oportunidades para la optimización del manejo en atención primaria. Además, apoya el desarrollo de un registro respiratorio longitudinal para facilitar la investigación clínica y la participación en futuros ensayos clínicos.
Los pacientes con enfermedades respiratorias, incluido el asma, son atendidos principalmente en atención primaria, en particular aquellos que aún no han experimentado exacerbaciones frecuentes. A pesar de ello, el control del asma sigue siendo subóptimo en una proporción considerable de pacientes. Los síntomas persistentes, las exacerbaciones y el uso excesivo de agonistas β₂ de acción corta (SABA) son frecuentes, y aproximadamente el 40% de los pacientes tiene una puntuación del Cuestionario de Control del Asma (ACQ) superior a 1,5, lo que indica asma no controlada. Además, los pacientes frecuentemente subestiman la gravedad de su enfermedad y perciben su asma como controlada a pesar de los síntomas persistentes y las exacerbaciones. Esto crea una brecha entre el control percibido y el real de la enfermedad, y pone de manifiesto la necesidad de una evaluación y un manejo estructurados. Una mejor atención del asma requiere una evaluación sistemática del control del asma, el riesgo futuro, la evitación de desencadenantes, la técnica inhalatoria y el tratamiento farmacológico apropiado de acuerdo con las guías internacionales vigentes, como las de la Iniciativa Global para el Asma (GINA). Las revisiones estructuradas del asma pueden ayudar a identificar oportunidades para un manejo más personalizado y la optimización del tratamiento. Las herramientas digitales de apoyo a la decisión, como el AsthmaOptimiser desarrollado previamente, pueden asistir a los profesionales de la salud durante las consultas de asma y facilitar las decisiones de tratamiento basadas en guías. Se requiere especial atención para los pacientes con mayor riesgo de resultados desfavorables del asma, en particular exacerbaciones. Las nuevas herramientas de predicción de riesgo, incluida la escala de riesgo de crisis asmática de Oxford (ORACLE), pueden ayudar a identificar a dichos pacientes. La puntuación ORACLE incorpora biomarcadores como la fracción exhalada de óxido nítrico (FeNO) y el recuento de eosinófilos en sangre. Sin embargo, estos biomarcadores aún no se evalúan de forma rutinaria en atención primaria, y se necesitan más investigaciones para evaluar su viabilidad, aplicabilidad y valor añadido en este entorno. En paralelo, se están desarrollando varias nuevas clases de tratamientos farmacológicos para las enfermedades respiratorias tras décadas de escasa innovación. La evaluación de estas terapias requiere ensayos clínicos de gran escala con participación sustancial de pacientes. Dado que la mayoría de los pacientes con enfermedades respiratorias son tratados en atención primaria, este entorno representa un gran potencial de participantes de ensayos que podrían beneficiarse de la participación pero que a menudo desconocen las oportunidades de investigación disponibles. En este contexto, el estudio propuesto tiene como objetivo proporcionar información sobre la prevalencia del asma controlada y no controlada en atención primaria, identificar oportunidades de optimización del manejo, y explorar fenotipos de la enfermedad y rasgos tratables, en particular en pacientes con alto riesgo de exacerbaciones. Además, el estudio apoya el establecimiento del Registro Respiratorio GPRI, que recopilará datos longitudinales actualizados de pacientes con enfermedades respiratorias. Este registro está destinado a facilitar el reclutamiento para futuros estudios de investigación, abordar preguntas científicas relevantes y potencialmente reducir las barreras para la participación de los pacientes en ensayos clínicos.
Participants receive a structured, guideline-based asthma assessment during a single study visit in primary care using the AsthmaOptimiser decision-support tool. The assessment includes patient-reported outcomes (ACQ-6, CAAT), lung function testing (oscillometry and/or spirometry), and point-of-care phenotyping (e.g., FeNO and blood eosinophils, where applicable). Based on these assessments, a report is generated summarizing asthma control, exacerbation risk, and guideline-based opportunities for treatment and management optimization. Treatment decisions remain at the discretion of the treating healthcare professional. Participants complete follow-up questionnaires via a respiratory registry at approximately 3 and 6 months after the visit.
Buenos Aires, Argentina