El objetivo del estudio fue evaluar la seguridad, aceptabilidad y efectividad de la terapia con láser Er:YAG no ablativo para el tratamiento de los síntomas y las condiciones microbiológicas de mujeres con candidiasis vulvovaginal recurrente (CVVR). Las pacientes elegibles recibieron 4 sesiones de terapia láser durante cuatro meses y serán evaluadas al inicio, a los 3 meses y a los 9 meses posteriores a la última sesión de láser. Los efectos de la terapia láser fueron evaluados mediante el seguimiento del estado microbiano vaginal, la valoración de los cinco síntomas molestos relacionados con la infección vaginal (ardor, prurito, dispareunia, disuria y flujo anormal), la evaluación de la satisfacción global de las pacientes y el monitoreo de la seguridad de la terapia láser a lo largo del estudio.
La candidiasis genital es una infección fúngica frecuente que afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque se observa con mayor frecuencia en mujeres. Se estima que hasta el 75% de las mujeres experimentarán al menos un episodio de candidiasis vulvovaginal (CVV) a lo largo de su vida. Los principales agentes causales son Candida albicans y otras especies fúngicas patógenas no-albicans. La probabilidad de desarrollar candidiasis genital puede estar influenciada por factores como la edad y los cambios hormonales. Las mujeres en edad reproductiva, especialmente aquellas embarazadas, que usan anticonceptivos hormonales o que experimentan fluctuaciones hormonales, presentan mayor riesgo. La mayor tasa de prevalencia, del 9%, se reporta en mujeres de entre 25 y 34 años. El uso de antibióticos, que puede alterar el equilibrio microbiano del organismo, es un factor de riesgo conocido para la candidiasis genital, junto con otros factores como obesidad, diabetes no controlada, uso de corticosteroides, estrés crónico y ciertos hábitos de vida. Las guías clínicas recomiendan fluconazol oral o itraconazol oral como tratamiento de primera línea para la candidiasis vulvovaginal recurrente (CVVR). Sin embargo, tras suspender la terapia de mantenimiento, se espera una tasa de recurrencia del 40%-50%. Si bien la resistencia clínica a los agentes antifúngicos es infrecuente, la sobreexposición a azoles puede conducir al desarrollo de cepas resistentes de C. albicans. Además, las especies de Candida no-albicans, como C. glabrata, frecuentemente muestran susceptibilidad dependiente de la dosis o resistencia al fluconazol y otros agentes azólicos, y su prevalencia está en aumento. Dado el escaso número de opciones terapéuticas disponibles, son necesarias estrategias de tratamiento innovadoras.
Four intravaginal treatments within four months.
Mendoza, Argentina