La sífilis se describe clásicamente como una enfermedad de transmisión sexual. Cuando los niños presentan sífilis adquirida, siempre debe considerarse y descartarse el abuso sexual mediante una evaluación cuidadosa. Sin embargo, las lesiones mucocutáneas pueden ser fuente de contagio; por ello, la posibilidad de transmisión no sexual a través de contacto íntimo con personas infectadas (besos, lactancia, manipulación de alimentos) o fómites contaminados podría considerarse. Se estudiarán retrospectivamente pacientes de una cohorte con transmisión no sexual, describiendo hallazgos clínicos y de laboratorio, serologías familiares y la probable fuente de contagio.
Buenos Aires, Buenos Aires F.D., Argentina