Una interacción medicamentosa (IM) es la acción mutua de dos fármacos de modo que pueden incrementar su acción, incluso hasta nivel tóxico, o reducirla al mínimo. Las personas mayores de 65 años tienen deteriorada su capacidad biológica para metabolizar y eliminar fármacos. Además, tienden a padecer múltiples enfermedades, son atendidas por varios médicos y reciben numerosos fármacos para dichas condiciones. Las personas mayores hospitalizadas son propensas a recibir un mayor número de fármacos. Este escenario es el peor para sufrir eventos adversos a medicamentos e IM, los cuales comprometen aún más la salud e incluso la vida de los pacientes adultos mayores hospitalizados. Se han desarrollado numerosas estrategias computarizadas para prevenir estos problemas. En este ensayo, los investigadores utilizan software en línea para la detección temprana de IM que podrían poner en riesgo la salud o la vida de los pacientes adultos mayores hospitalizados.
Una interacción medicamentosa (IM) es la acción mutua de dos fármacos de modo que pueden incrementar su acción, incluso hasta nivel tóxico, o reducirla al mínimo. Los eventos adversos a medicamentos (EAM) constituyen un problema de salud importante. En el libro To Err Is Human: Building a Safer Health System, sus autores Kohn, Corrigan y Donaldson del "Committee on Quality of Health Care in America, Institute of Medicine" (EE. UU.) expresaron que 2 de cada 100 hospitalizaciones se debían a EAM. Esto implica un incremento promedio de USD 4.700 adicionales por cada hospitalización, o aproximadamente USD 2,8 millones anuales para un hospital universitario de 700 camas. En dicho estudio solo se consideraron costos directos; no se tuvieron en cuenta costos indirectos, como días de ausentismo laboral, rehabilitación, fallecimientos, pérdida de calidad de vida, etc. En 2003, en un estudio de cohorte realizado en beneficiarios de Medicare mayores de 65 años, se detectaron 50,1 EAM por cada 1.000 personas al año. De ese número de EAM, 13,8 fueron considerados prevenibles. En Suiza, el 3,3% de las hospitalizaciones se consideraron debidas a EAM. Entre los EAM, las IM representan una parte muy importante del problema. En Canadá se demostró que ciertas asociaciones de fármacos eran responsables de un incremento en el número de hospitalizaciones, las cuales no habrían ocurrido si dichas prescripciones hubiesen sido controladas adecuadamente o nunca realizadas. En México, el 3,8% de los pacientes mayores de 50 años recibieron prescripciones de fármacos que debían evitarse según sus interacciones. En el ámbito hospitalario, las IM ponen en riesgo aún más la salud y la vida de las personas. En España se demostró una prevalencia de IM clínicamente relevantes del 3% en pacientes hospitalizados; en Suiza ese porcentaje ascendió al 11%. Este fenómeno se incrementó en años posteriores: en Rotterdam, las IM que comprometían el riesgo letal en pacientes mayores de 70 años aumentaron del 1,5% en 1992 al 2,9% en 2005. Las interacciones medicamentosas son directamente proporcionales a: el número de fármacos administrados (> 2 o > 4), la edad de los pacientes y el número de médicos prescriptores. Las personas mayores, por su deterioro en el estado físico y las patologías que padecen, son propensas a sufrir IM cuando se les prescriben fármacos o incluso medicamentos herbales. En Brasil, los pacientes ambulatorios mayores de 60 años tienen 2,5 patologías diagnosticadas y consumen en promedio de 1,3 a 2,3 fármacos. Durante la hospitalización, el número de fármacos prescritos alcanza entre 9,9 y 13,6 por paciente. En una encuesta realizada en seis países europeos, el número de fármacos consumidos por cada paciente ambulatorio fue de 7. En Argentina, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el número de ciudadanos mayores de 65 años era de 3.587.620 (9,89% de la población total). Lamentablemente, no existe otra información sobre polifarmacia o patologías prevalentes en el INDEC u otros sitios web de bases de datos médicas o instituciones nacionales. En 1995 se publicó un artículo en JAMA que expresaba la posibilidad de que el 28% de los EAM pudieran ser prevenibles en adultos hospitalizados no obstétricos. El 56% de ellos se debía a errores durante la prescripción, el 34% durante la administración, el 6% durante la transcripción de indicaciones y el 4% durante la dispensación. Estos llamativos resultados plantean la necesidad de desarrollar estrategias para reducir estas cifras. Se han elaborado numerosas listas de fármacos con potencial de producir EAM para prevenir las IM y otros daños relacionados con medicamentos. Los criterios de Beers (CB) son un ejemplo de ellos. En Ámsterdam se demostró una mejoría del 80% en los regímenes farmacológicos de pacientes mayores de 81 años en quienes se revisaron y ajustaron sus indicaciones terapéuticas utilizando los CB y el Índice de Adecuación de Medicamentos tras haber sufrido EAM. En ese estudio también se utilizó una lista de solo 10 combinaciones de fármacos, pero no mostró los mismos beneficios. En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT) publica en su sitio web una lista de 16 fármacos de riesgo, considerando las desventajas de su propia acción farmacológica, aunque no existe información sobre su utilidad. En años recientes se desarrolló mucho software para alertar a los médicos sobre IM. Algunos de ellos son incluso más sensibles que la búsqueda de IM a pie de cama, pero este software sobreestima la prevalencia de IM graves. El uso de sistemas computarizados de alerta para prescripciones redujo significativamente los EAM potenciales; sin embargo, muchos médicos tienden a ignorarlos por diferentes motivos. Finalmente, una revisión Cochrane mostró una reducción en los días de hospitalización y en los efectos tóxicos de los fármacos al utilizar sistemas computarizados de advertencia para la dosificación de medicamentos. El creciente número de fármacos, al margen de sus beneficios no siempre bien demostrados, implica riesgos para la salud; especialmente en personas enfermas y adultas mayores, y aún más durante las hospitalizaciones. En la actualidad, el software para alertar a los médicos sobre IM o EAM podría ayudar a prevenirlos, pero su contribución real sigue siendo objeto de debate. Por estas razones se desarrolló este ensayo para evaluar la utilidad del software en línea en la detección de IM en pacientes adultos mayores hospitalizados.
Patients hospital records will be reviewed on the day of admission to assess all their indication using on line software to early detect drug interactions.
Córdoba, Córdoba Province, Argentina
Marcelo Dellatorre, M.D. · secretaria@fundcolombodiaz.org.ar · 543514891398
Córdoba, Córdoba Province, Argentina
Gabriel S Iraci, MD, Prof · gabysi_01@yahoo.com · 54 0351 489 9454