En condiciones normales, el dolor surge como consecuencia de la activación de aferentes nociceptivos (fibras pequeñas) por un estímulo externo con intensidad suficiente para causar potencialmente daño tisular. Esta activación periférica es procesada como percepción de dolor por el sistema nervioso central. Para evaluar de manera confiable el estado del sistema nociceptivo tanto en entornos clínicos como experimentales, las pruebas estandarizadas son esenciales. Las pruebas sensoriales cuantitativas (QST) son un conjunto de pruebas utilizadas para medir la intensidad de un estímulo que produce una percepción sensorial específica en un sujeto. Por ejemplo, si aplicamos presión gradualmente, el punto donde la sensación cambia de presión a dolor se denomina umbral de dolor a la presión. Este tipo de prueba puede realizarse con diferentes tipos de estímulos, incluyendo estímulos calientes y fríos o estímulos mecánicos. Aunque estas pruebas han demostrado ser confiables en voluntarios sanos y pacientes con dolor, son subjetivas por naturaleza, ya que se basan en una evaluación consciente de los sujetos evaluados. Asimismo, estas medidas muestran una variabilidad sustancial debido a las diferencias en la aplicación de las pruebas por parte de los examinadores individuales. En resumen, aunque el método es cuantitativo, sus características metodológicas lo hacen subjetivo y dependiente tanto del operador como del sujeto bajo estudio. Además, se han encontrado recientemente resultados contrastantes respecto a la variabilidad de la medición al repetir las QST a intervalos de días. Por lo tanto, es esencial investigar y desarrollar nuevas alternativas de QST para obtener marcadores objetivos que puedan contribuir potencialmente a la comprensión de los mecanismos detrás de las condiciones de dolor crónico.
En condiciones normales, el dolor surge como consecuencia de la activación de aferentes nociceptivos (fibras pequeñas) por un estímulo externo con intensidad suficiente para causar potencialmente daño tisular. Esta activación periférica es procesada como percepción de dolor por el sistema nervioso central. Para evaluar de manera confiable el estado del sistema nociceptivo tanto en entornos clínicos como experimentales, las pruebas estandarizadas son esenciales. Las pruebas sensoriales cuantitativas (QST) son un conjunto de pruebas utilizadas para medir la intensidad de un estímulo que produce una percepción sensorial específica en un sujeto. Por ejemplo, si aplicamos presión gradualmente, el punto donde la sensación cambia de presión a dolor se denomina umbral de dolor a la presión. Este tipo de prueba puede realizarse con diferentes tipos de estímulos, incluyendo estímulos calientes y fríos o estímulos mecánicos. Aunque estas pruebas han demostrado ser confiables en voluntarios sanos y pacientes con dolor, son subjetivas por naturaleza, ya que se basan en una evaluación consciente de los sujetos evaluados. Asimismo, estas medidas muestran una variabilidad sustancial debido a las diferencias en la aplicación de las pruebas por parte de los examinadores individuales. En resumen, aunque el método es cuantitativo, sus características metodológicas lo hacen subjetivo y dependiente tanto del operador como del sujeto bajo estudio. Además, se han encontrado recientemente resultados contrastantes respecto a la variabilidad de la medición al repetir las QST a intervalos de días. Por lo tanto, es esencial investigar y desarrollar nuevas alternativas de QST para obtener marcadores objetivos que puedan contribuir potencialmente a la comprensión de los mecanismos detrás de las condiciones de dolor crónico. En este sentido, los potenciales evocados (PE) medidos por electroencefalografía (EEG) son la alternativa objetiva más comúnmente utilizada para la evaluación funcional de las fibras pequeñas y el tracto espinotalámico. Los PE nociceptivos pueden ser inducidos con diversas modalidades de estimulación, incluyendo láser (LEP), calor por contacto (CHEP) y frío (CCEP), estimulación eléctrica intradérmica (IEEP) y punción mecánica (PEP), y cada modalidad tiene sus propias ventajas y desventajas. Recientemente, se ha propuesto un nuevo tipo de PE evocado por estimulación eléctrica en el rango de 200 kHz a 3,3 MHz, es decir, en el espectro de radiofrecuencia (RF). A frecuencias tan altas, los nervios y los músculos ya no pueden ser excitados eléctricamente, y los efectos fisiológicos se generan exclusivamente debido al calentamiento del tejido. En términos estrictamente fisiológicos, los estímulos eléctricos de RF son similares a los generados por calor por contacto. Es importante destacar que la tecnología de RF no ablativa es segura, relativamente económica y de uso generalizado en clínicas (Beasley & Weiss, 2014; Lolis & Goldberg, 2012). Por lo tanto, el uso de estimulación por RF podría aumentar significativamente la accesibilidad de los PE como herramienta electrofisiológica de referencia para la evaluación del estado del sistema nociceptivo. Otra alternativa atractiva a la evaluación subjetiva es el PE provocado por estímulos mecánicos agudos (pinprick). Recientemente se ha desarrollado un dispositivo que aplica este tipo de estímulo. Utiliza un estimulador con una punta similar a la de una aguja roma, que permite obtener respuestas cerebrales sincronizadas con el estímulo y evaluar el estado de las vías de conducción sensorial mecánica espino-tálamo-corticales. En la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos (FI-UNER), se desarrolló un prototipo que permite realizarlo de manera automatizada, lo que permite reducir la incertidumbre derivada de la subjetividad humana. En el protocolo propuesto, se evaluará la precisión de la respuesta cerebral a estímulos de RF y mecánicos agudos en dos entornos experimentales. Se planea evaluar el efecto de la intensidad de estimulación sobre los parámetros de la señal, como la latencia y la amplitud de los PE. Además, se explorará la relación de estos parámetros con los resultados psicofísicos (cuestionarios) y los umbrales de calor para investigar la relación entre estas variables.
Radiofrequency stimuli will be applied at pain threshold intensity. Arm and leg will be stimulated.
Pinprick stimuli will be administered at varying speeds and forces using an automated device
Oro Verde, Entre Ríos Province, Argentina