El propósito de este estudio es evaluar la seguridad y eficacia de dexmedetomidina en sujetos de UCI que se encuentran inicialmente intubados, con ventilación mecánica, y que requieren sedación por más de 24 horas.
Los agentes tradicionales como las benzodiazepinas y el propofol se han utilizado durante mucho tiempo para sedar a pacientes críticos. Desafortunadamente, estos agentes presentan desventajas graves que pueden tener un impacto negativo en los desenlaces de los pacientes. Estas desventajas incluyen depresión respiratoria, ventilación mecánica prolongada, agitación paradójica, depresión miocárdica, hipotensión, taquifilaxia, dependencia física y una duración de acción impredecible tras infusiones prolongadas. Además, con frecuencia se requiere el uso concomitante de un opioide u otro analgésico para que los pacientes de UCI alcancen niveles adecuados de alivio del dolor, lo que también puede prolongar el despertar y posiblemente aumentar la depresión respiratoria. Dexmedetomidina puede ofrecer una nueva opción de tratamiento que remedie muchas de las deficiencias de los sedantes tradicionales. Este agente brindaría una sedación y analgesia precisa y titulable sin la depresión respiratoria concurrente ni la acumulación comunes a otros agentes. Podría permitir una mayor interacción con el paciente debido al menor deterioro cognitivo y puede reducir los riesgos asociados a los opioides gracias a su propiedad de ahorro de analgesia. Aunque dicho fármaco puede tener beneficios importantes para los pacientes de UCI que requieren sedación por más de 24 horas, dexmedetomidina no está actualmente aprobada para dicho uso a largo plazo.
Ciudad de Buenos Aires, Argentina