Los trastornos de la marcha pueden observarse en todos los grupos etarios y pueden deberse a diferentes condiciones, tales como la edad avanzada, accidente cerebrovascular, traumatismo craneoencefálico, lesión de médula espinal, parálisis cerebral, mielomeningocele, entre otros. Los mencionados trastornos de la marcha se asocian con un mayor riesgo de caídas (que pueden causar fracturas graves o traumatismo craneal), disminución de la movilidad, pérdida de independencia, patología cardiovascular y disminución de la calidad de vida. Para mejorar un patrón de marcha anormal determinado, es necesaria una evaluación objetiva de la marcha. Existen varios métodos para llevar a cabo evaluaciones de la marcha, como el análisis instrumental de la marcha (alto costo, demanda de tiempo, necesidad de profesionales calificados) y los basados en observación (confiabilidad y validez limitadas). Una alternativa es el uso de sistemas basados en video. SILEMA (Sistema Informático para Laboratorios de Estudio de la Marcha en Argentina) es un sistema de análisis de la marcha de bajo costo basado en video que mide parámetros temporo-espaciales (velocidad, longitud del paso, cadencia, tiempos de apoyo y balanceo) y cinemáticos articulares (cadera, rodilla, tobillo). Su confiabilidad no ha sido reportada aún; por lo tanto, el objetivo primario de este estudio es determinar tanto la confiabilidad "intraevaluador" (mismo evaluador, diferentes sesiones) como "interevaluador" (misma sesión, diferentes evaluadores).
Los trastornos de la marcha pueden observarse en todos los grupos etarios y pueden deberse a diferentes condiciones, tales como la edad avanzada, accidente cerebrovascular, traumatismo craneoencefálico, lesión de médula espinal, parálisis cerebral, mielomeningocele, entre otros. Los mencionados trastornos de la marcha se asocian con un mayor riesgo de caídas (que pueden causar fracturas graves o traumatismo craneal), disminución de la movilidad, pérdida de independencia, patología cardiovascular y disminución de la calidad de vida. Uno de los principales objetivos de la rehabilitación es la mejora del patrón de marcha, para lo cual una correcta evaluación de la misma es una condición necesaria. El análisis de la marcha es el estudio sistemático de la locomoción humana, siendo la cinemática articular (descripción del movimiento en diferentes planos) y los parámetros temporo-espaciales (velocidad, cadencia, longitud del paso, tiempos de apoyo y balanceo) variables habitualmente valoradas y reportadas. Existen varios métodos para llevar a cabo evaluaciones de la marcha. Uno de ellos consiste en la administración de escalas basadas en observación, que son accesibles y sencillas de ejecutar, pero exhiben confiabilidad y validez limitadas, dependiendo además de la experiencia previa del observador. El método considerado "estándar de oro" es el análisis instrumental de la marcha (AIM), a partir del cual pueden obtenerse parámetros de cinemática (mediante cámaras optoelectrónicas y marcadores reflectivos), cinética (mediante el uso de plataformas de fuerza) y actividad muscular (mediante electromiografía). Lamentablemente, estos sistemas no están disponibles en la mayoría de los centros de rehabilitación, debido al elevado costo que representan, la necesidad de contar con profesionales altamente capacitados para su uso y el largo tiempo necesario para la calibración y el posprocesamiento, dificultades que se mencionan continuamente en la literatura. Una alternativa al AIM es el uso de sistemas basados en video que permiten la cuantificación de parámetros temporo-espaciales y cinemáticos articulares. Uno de estos sistemas es SILEMA (Sistema Informático para Laboratorios de Estudio de la Marcha en Argentina), que se basa en la técnica de videografía digital. Este sistema exhibe las ventajas de ser portable, fácil de implementar y usar, y de bajo costo. El propósito del análisis clínico de la marcha es generalmente diferenciar entre patrones normales y anormales, y evaluar el cambio a lo largo del tiempo o por efecto de una intervención (cirugía, ortesis, toxina botulínica, fisioterapia, etc.), siendo necesario en este último caso realizar mediciones repetidas. Habitualmente, para llevar a cabo evaluaciones de la marcha, se le pide al paciente que realice varios "pasajes", cada uno de ellos consistente en una marcha libre a través de un pasillo, a una velocidad "autoseleccionada", durante una sesión en la que se recolecta la información correspondiente. En sujetos sanos, suele existir variabilidad entre mediciones repetidas (tanto intra-sujeto como inter-sujeto), que ocurre a expensas de factores intrínsecos (edad, talla, velocidad de marcha, etc.) o extrínsecos, causados por errores metodológicos (error experimental), como los relacionados con la colocación de los marcadores (tarea llevada a cabo por un evaluador, generalmente un kinesiólogo) o con el procesamiento de un video realizado por el operador del software. La consistencia o repetibilidad de las mediciones es lo que se conoce como confiabilidad. En otras palabras, la confiabilidad es una medida de la variabilidad que existe entre mediciones repetidas, y se estima habitualmente, según lo recomendado, mediante el coeficiente de correlación intraclase "CCI" (confiabilidad relativa) y el error estándar de la medición "EEM" (confiabilidad absoluta). Su determinación es muy importante, ya que en la práctica diaria podría brindar información sobre si el cambio observado en un determinado parámetro de la marcha se debe a la intervención/evolución de la patología o a la variabilidad de las mediciones. En el contexto del análisis de la marcha, la confiabilidad se evalúa típicamente "inter-pasaje" (entre varios pasajes del mismo sujeto, en la misma sesión), "intraoperador" (mismo video evaluado por el mismo operador en dos momentos diferentes), "interoperador" (mismo video, diferentes operadores), "intraevaluador" (mismo evaluador, diferentes sesiones) e "interevaluador" (misma sesión, diferentes evaluadores). Hasta donde sabemos, la confiabilidad de SILEMA no ha sido reportada, siendo el objetivo del presente estudio determinar esta métrica, con la intención de ampliar su uso, tanto para la clínica como para la investigación.
SILEMA consiste en una cámara web conectada a una laptop, un reflector LED y un software. Para llevar a cabo el análisis de la marcha con SILEMA, un evaluador debe colocar seis marcadores autoadhesivos amarillos sobre determinadas referencias anatómicas en los miembros inferiores, a saber: trocánter mayor, cóndilo femoral externo, cabeza del peroné, maléolo lateral, base y cabeza del quinto metatarsiano. Se le pide al paciente que camine descalzo a través de un pasillo de ocho metros a una velocidad autoseleccionada, mientras una cámara web conectada a una laptop registra un video. Luego, un operador, haciendo uso del software, procesa el video obteniendo parámetros espacio-temporales y cinemáticos articulares.
San Miguel de Tucumán, Tucumám, Argentina